viernes, 2 de diciembre de 2011

Clasificación de las conductas



La actividad psíquica del individuo viene dada por la existencia de órganos del sistema nervioso y por la posibilidad de desarrollar conductas complejas (intelectuales) que permitan desarrollar un equilibrio con el medio. De aquí que las conductas presenten una serie de comportamientos más simples y automáticos, (los reflejos), hasta las más complejas y variables (la inteligencia). Partiendo de esta base, de los comportamientos reflejos comunes a todos los seres vivos, existen diferentes tipos de conductas:


Tipos de Conductas


 Conductas perceptivas:
Cuya definición viene dada por el conjunto de actividades que desembocan en una representación concreta del mundo exterior, la forma en que lo reconocemos, por medio de los sentidos. Entre ellas tenemos la percepción visual, táctil, entre otras.
 Conductas voluntarias:
Son aquellas que permiten la ejecución de actos deliberados, complejos e intelectualmente determinados. Representan la combinación intelectual de las conductas perceptivas, adecuándolas a la realización de algo voluntariamente deseado, y no por simple influjo de estímulos internos o externos.
 Conductas mnemónicas:
Están determinadas por la actividad de la memoria, ayudando al individuo en la inserción en el mundo.
 Conductas inconscientes:
Son las que representan una adaptación inmediata, a una situación dada, ejemplo de ello, sería la madre cuando despierta al oír el llanto de su hijo e instintivamente sabe qué debe hacer para calmarlo.
 Conductas comunicativas:
Representadas por la acción del lenguaje, cuya forma adquiere valor de un símbolo inteligible; gestos, palabras, escritura, entre otras.
 Conductas adaptativas:
Corresponden al comportamiento motivado, el aprendizaje, la memoria, y que se extienden a las formas superiores del pensamiento. Son las que sirven para insertar al individuo a la sociedad.
 Conductas creadoras:
Son aquellas, a través de las cuales el ser humano estructura su pensamiento creador, es la imaginación.

Toda conducta desde la más elemental hasta la más compleja, tiene su origen en el aspecto biológico u orgánico y en el escenario ambiental. El individuo conforme va madurando, va desarrollando una serie de conductas aprendidas, que le permitirán adaptarse al medio como un ser social. Por tanto la conducta humana, viene a ser una conducta consciente, inteligente, comunicativa, racional, adaptativa y creadora.

Autor: María Fernanda Umanzor

Limitaciones del proceso de medición de las actitudes

Limitaciones del proceso de medición de las actitudes


La complejidad de la naturaleza  humana y de las actitudes como parte de ella ha implicado una serie de dificultades propias del campo de las Ciencias Humanas.
Esta realidad, ha determinado una serie de limitantes al proceso de construcción de una teoría explicativa de la formación, cambio y medición de las actitudes.

 Entre otras razones, esta situación responde a:

•  La fuerte tradición positivista en el campo de la Evaluación bajo la cual ha dominado una concepción instrumental del conocimiento, relegando durante largo tiempo, la dimensión moral de la educación al plano netamente personal-subjetivo (emotivo-sentimientos) mediante una 80evidente separación, en la escuela, de la enseñanza de hechos  de la de valores y actitudes.
•  Lo amplio y difuso del espectro conceptual de la actitud,  situación que responde entre otras cosas a que las distintas teorías sobre las que se ha edificado el concepto, han estado marcadas por muy diferentes sensibilidades en la concepción de lo que es el hombre.
•  La consecuente confusión de la actitud con otros entes como los valores, hábitos, rasgos, conducta, etc.; probablemente surgida de la imprecisión semántica por la que ha sido afectada..
•  La consideración casi exclusiva de  las muestra de carácter cognitivo, como pruebas contundentes de la actitud, en detrimento del valor representativo de las creencias (evaluativas) y de los sentimientos.

Autor: María Fernanda Umanzor

Ser optimista equivale a vivir mejor

Encontré este articulo en Internet de una revista llamada Consumer, trata de ser optimistas, espero les guste y les ayude en su día, recuerden un cambio de actitud para hacer positivo el dia empieza desde que nos levantamos y pensamos que todo lo que nos proponemos a lograr lo podemos realizar.

Ser optimista equivale a vivir mejor


Buscar el lado positivo de las cosas ayuda a sentirnos mejor, hace surgir sentimientos de bienestar y proporciona fuerza y energía para enfrentarnos a las situaciones difíciles. Fijarse en las cosas buenas de la vida es una actitud, que puede ser cultivada y trabajada. 
Veamos algunas pautas: 
  • Cuando percibimos algo como exclusivamente negativo, dudemos de ese pensamiento. Ha de haber algún modo de hallar algo positivo a la situación o, al menos, a relativizar su gravedad.
  • Cuando nos veamos atrapados en un callejón sin salida, no reaccionemos inmediatamente. Detengámonos, reflexionemos y busquemos alternativas.
  • Hagamos frecuentemente inventario de todo lo bueno que tenemos, que es mucho. Recordemos cuántas personas están peor que nosotros.
  • Escuchemos a quienes nos quieren y nos valoran tal y como somos.
  • Utilicemos pensamientos constructivos: "quiero", "puedo","soy capaz". Recordemos situaciones a las que respondimos positivamente.
  • No aceptemos pensamientos como "a mis años no puedo cambiar".
  • Admitamos nuestros errores. Sólo quien se equivoca está vivo de verdad. Los que nunca se equivocan, cometen la mayor de las equivocaciones porque no asumen riesgos: consciente o inconscientemente, se han rendido, han dicho "me planto".
  • Las dificultades son oportunidades que nos da la vida para fortalecernos. De esas batallas podemos salir reforzados y con una mayor autoestima.


Fuente: http://revista.consumer.es/web/es/20020901/interiormente/49948.php
Autor: Raúl Díaz

jueves, 1 de diciembre de 2011

El proceso de Evaluación/Medición de las actitudes.

El proceso de Evaluación/Medición de las actitudes.


Como definición de las actitudes, se acepta que las mismas pueden ser objeto de aprendizaje.   En tal sentido, puesto que se pueden, se pueden enseñar, y aquello que es objeto  de enseñanza /aprendizaje debe ser también evaluado." (Bolívar, 1995:54).

 En el campo de las actitudes la evaluación no es ni ha sido un proceso sencillo, su medición se centra en determinar la cuantificación en la medida de sus componentes, con la pretensión de impregnar el proceso de objetividad e imparcialidad.  Sin embargo, cabe destacar que la complejidad de dicho objeto de estudio no permite la determinación  de una medición exacta.

 El estudio y análisis de las actitudes desde la perspectiva de sus componentes comporta una visión amplia, cualitativa y naturalista  basada en el empleo de métodos observacionales y técnicas de carácter narrativo-descriptivo que permiten connotar al proceso de su evaluación, como medio para la obtención de evidencias sobre el significado de los hechos y situaciones que las determinan y de las posibilidades de establecer medidas de reajuste y/o mejora. No obstante el hecho de adoptar un enfoque cualitativo en el estudio de las actitudes, no excluye la posibilidad del uso de técnicas e instrumentos cuantitativos a los cuales, a pesar de no poderle atribuir mayor objetividad de la que tienen, enriquecen el proceso de triangulación de la información y proporcionan bases para la validación del estudio.

En función a los aspectos señalados, se acepta que el estudio y análisis de las actitudes desde sus componentes, constituye un proceso de evaluación que alberga a su vez la medición de evidencias de las mismas. 

Autor: María Fernanda Umanzor

Dos tipos de actitudes

Las actitudes de clausura las mantienen quienes perciben las dificultades como amenazas, quienes cierran la puerta a las soluciones, se enclaustran en lo dramático y ven, sobre todo, la dificultad. Este tipo de actitud lo podemos quizás interpretar en un ejemplo de nuestra vida cotidiana, por ejemplo en alguien que ha tenido un problema de amorío, tendemos a creer que cuando se acaba una relación, el mundo se nos viene abajo y no encontramos la solucion al problema que estamos atravesando, y me imagino que mas de alguien ya ha atravesado en esto de una ruptura amorosa, no se logra ver el final del túnel del problema que tenemos sentimentalmente, neutros cambios de actitud son de la noche a la mañana y cuando nos acodamos de algún momento que hemos pasado en cualquier momento del dia podemos cambiar de actitud positiva a estar deprimidos y tristosos.



Las actitudes de apertura son propias de quienes viven las dificultades como problemas a resolver, buscando la salida más eficaz posible. Cuando se encuentran en una apuro, no pierden mucho tiempo en lamentarse y se dedican a hallar las salidas al problema. Este tipo de actitud es claro verlo cuando en un trabajo se presentan diferentes dificultades y problemas por ejemplo un ingeniero civil que esta acargo de construir un edificio, siempre salen problemas diariamente y no puede perder el tiempo en estar pensando muchas variante porque los costos de los mismos son elevadamente, tiene que resolverlo todo de manera efectiva para que la obra continua y se concluya satisfactoriamente.

Autor: Raúl Díaz

Teorías de la actitud



1.     TEORIAS DEL APRENDIZAJE.



Según esta teoría, aprendemos actitudes del mismo modo en que aprendemos todo lo demás. Al aprender la información nueva, aprendemos los sentimientos, los pensamientos y las acciones que están en relación con ella. En la medida en que seamos recompensados (reforzados) por ellas, el aprendizaje perdurará.
Estas teorías del aprendizaje conciben a las personas como seres primariamente pasivos, cuyo aprendizaje depende del número y de la fuerza de los elementos positivos y negativos previamente aprendidos.

2.     TEORIAS DE LA CONSISTENCIA COGNITIVA

Según estas  teorías, la incoherencia entre dos estados de conciencia hace que las personas se sientan incómodas. En consecuencia, cambian o bien sus pensamientos o bien sus acciones con tal de ser coherentes.

3.     TEORIA DE LA DISONANCIA COGNITIVA

Festinger sostiene que siempre que tenemos dos ideas, actitudes u opiniones que se contradicen, estamos en un estado de disonancia cognitiva o desacuerdo. Esto hace que nos sintamos incómodos psicológicamente y por eso hemos de hacer algo para disminuir esta disonancia.
Otras situaciones que pueden producir disonancia cognitiva son aquellas en las que hacemos algo contrario a nuestras creencias más firmes sobre lo que es correcto y apropiado, cuando sostenemos una opinión que parece desafiar las reglas de la lógica, cuando ocurre algo que contradice nuestra experiencia pasada o cuando hacemos algo que no va con nuestra idea sobre quiénes somos y para qué estamos.
Una serie de factores determinan la efectividad de la comunicación persuasiva para cambiar actitudes. Se incluyen la fuente del mensaje, el modo de expresarlo y las características de la audiencia.

Autor : María Fernanda Umanzor

Respuestas afectivas y cognitivas



Las actitudes que cada persona puede tomar ante diferentes situaciones en la vida del día a día  los estudiosos de este tipo de manifestaciones de nuestras actitudes se puede ver asi como nos lo explica en tres tipos de respuestas, la psicología de Juan García Madruga.

Las respuestas afectivas, las cuales se basan en los sentimientos que hacen reaccionar a la persona y poder decidir que actitud tomar ante la situación que se le esta presentando en el momento.
  • Las respuestas cognitivas, estan basadas en las creencias y valores que una persona posee haciendo referencia a lo que hemos aprendido en nuestra vida. Las creencias que las personas tienen sobre sí mismas y el mundo que les rodea originan las actitudes.
  • Las respuestas conductuales, se basan en una dimensión más fisiológica, es decir en el comportamiento que tenemos cuando estamos dentro de una situación. 
De esta manera, podemos decir que las actitudes que traducen nuestros valores a la acción, están enmarcadas en el contexto de las normas morales y normas jurídicas que conducen nuestra vida en sociedad.

Autor: Raúl Díaz